jueves, 31 de diciembre de 2015

No seas convencido sino convertido


Hechos 26:27-28 ¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano. (RVR1960).
Aquí está el apóstol Pablo, presentando su defensa ante el rey Agripa. Pablo explica que ha estado predicando debido a una visión celestial y su encuentro personal con Jesús camino a Damasco, Pablo resume en pocas palabras el mensaje que ha estado llevando; “… que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento”.
Pablo sabe que el rey Agripa ha sido testigo de muchos de los acontecimientos e inclusive está convencido de que éste cree a los profetas. Sin embargo, las palabras del rey Agripa son desalentadoras. “Por poco me convences a ser Cristiano”. Nada de lo que el rey había visto, vivido o experimentado pareció ser suficiente para convencerle a seguir a Jesús, ni siquiera su encuentro con el más grande apóstol de toda la historia.
Muchas veces las cosas que hemos visto no son suficientes para convencernos a seguir a Jesús, quizá un familiar nos ha hablado, o vemos visto un milagro de Dios en sus dificultades. Muchos hemos sido testigos del cambio de Dios en la vida de alguna persona, pero en algunos casos ni siquiera eso es suficiente.
Quizá en tu caso ya conoces a Jesús y vas a la iglesia cada domingo, pero ¿podrías reconocer alguna área en donde aún no pareces convencido? Quizá en tu área familiar, o prácticas que debes abandonar, probablemente el pastor ha predicado acerca de tu participación en un ministerio pero aun no estás seguro, o en tu matrimonio pero aun no te convences. No sé cual sea el área pero tú la conoces. No tomes la actitud del rey Agripa, no ignores a Dios hablando a tu vida por medio de una persona o la misma biblia.
El rey Agripa tenia una gran posición, poder y toda la estabilidad económica que un hombre pudiese desear. Seguramente tenía amigos diciéndole que no era necesario seguir a Jesús y que prestar oído
a el loco de Pablo era perder el tiempo, pero al despreciar las enseñanzas, automáticamente renunció a su salvación, a su esperanza de vida, al perdón que sólo se obtiene a través de Jesús y por ende el mismo firmó su condena.
¿Qué cosas estás perdiendo tú? acaso ¿bendiciones, paz, descanso, promesas? No confíes en tu estabilidad económica, amigos, familiares o costumbres, no pierdas más tu tiempo, el mensaje es el mismo, “… que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento”. Escucha la voz de Dios y déjate convencer por su amor y propósitos para tu vida.
Dios desea personas con convicción, ¿estás convencido?


Dilean Canas

martes, 29 de diciembre de 2015

No hagas caso de otra cosa

Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
Hechos 20:24

El Apóstol Pablo tenía bien claros sus objetivos, eso produce firmeza, confianza, bien estar.
Cuando dejamos de oír la voz del Espíritu Santo, y oímos otras voces perdemos firmesa, empezamos a dudar nos confundimos y caemos en el estrés, el nerviosismo, la desdicha, tristeza, frustración.
El remedio para todos estos sentimientos es lo que dice Pablo: "Pero de ninguna cosa hago caso... El Apóstol no hacia caso de nada que no fuese la voz del Señor, no escuchaba la voces de los violentos, los pesimistas, los negativos, los falsos, el sabían bien hacia donde se dirigía.
" Ni estimó mi vida preciosa para mi..... El no buscaba sus beneficios personales o el "éxito " que busca este mundo, se burlaba de la fama, de los bienes, en lo natural Pablo podría haber gozado de un buen pasar, era ciudadano romano, era estudioso, pero el dijo: todo lo estimó por basura a cambio del conocimiento de mi Señor...
No permitió que los Apóstoles que eran líderes en Jerusalén le impusieran otra cosa que no fuese lo que recibió del Señor, regañó a Pedro cuando mostró preferencia entre los judíos y los gentiles.
El sabía la carrera que le tocó correr, una que no da un premio temporal, sino una corona eterna, sabía cual era su ministerio, dar testimonio del evangelio de la gracia!

En este fin de año toma como modelo esta actitud que nos enseña la Palabra, en el Apóstol Pablo. No hagan caso de otra cosa.. No busque lo suyo propio.. Y cumplan con el ministerio que les encomendó el Señor.
El 2016 será un año glorioso, para ti.

Bendiciones!

P. Aldo Daniel Monegal

lunes, 28 de diciembre de 2015

LA RESPUESTA ES NO PERO TE AMO

Este devocional habla de la paternidad, y los no del padre se pueden aplicar también a nuestros líderes, que cumplen una función paterna sobre sus ovejas, y muchas veces son atacados cuando exhortan o corrigen. La paternidad corrige, da provisión, y protección, eso también se refleja en la tarea pastoral.

Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. Santiago 4:3
Días atrás festejábamos el día del padre, como cada año es un tiempo de familia, donde se aprovecha para dar honra, y agasajar a los que Dios ha puesto como cabeza de familia y sacerdote del hogar.
Cuando pensamos en paternidad, seguramente lo asociamos rápidamente con tres características: Protección, Corrección y Provisión.
Cuando el padre está en la casa, trae a los hijos una sensación de seguridad, de que todo está bien, cualquier problema que se presente, está papá para resolverlo. Por eso vemos que cuando el padre falta, ya sea porque ha fallecido o bien porque se encuentra ausente, hay una carencia en los hijos que los lleva a sentirse inseguros.
Provisión: Otra de las características del padre es la de proveer para el hogar, es necesario que el hombre cumpla esta función que es de vital importancia.
Corrección y Disciplina. También el padre es encargado de corregir y poner límites, o por lo menos se espera que lo haga, claro que esto también involucra a las madres. Es necesario tener un sano equilibrio en esto, porque es tan malo el exceso de limites como su falta, lo mismo podríamos decir para protección.
Ahora, si en lugar de hablar de un padre terrenal, hablamos de nuestro Padre celestial, que seguros podemos sentirnos sabiendo que en El encontramos protección, provisión y corrección.
Hablando de esta ultima y aunque a veces no nos guste, que importante es cuando un padre dice no.
Uno, humanamente tiende a querer satisfacer al máximo las necesidades de los hijos, en lo que piden, quieren o necesitan, sin embargo a veces necesitamos poner límites y decir no, lo mismo pasa con nuestro Dios, me imagino en su corazón de padre, queriendo responder cada oración pero a veces y por nuestro bien necesita decirnos que no.
Al momento nos sentimos frustrados, pero tal vez nos lleve tiempo, comprender que el tenia un plan mejor que el que yo había pedido.
¿Qué hacemos frente a los no del Señor? ¿Nos frustramos? ¿Nos entristecemos y pensamos esto no funciona?, ¿pensamos en dejar todo? Si aprendemos aceptar los no del Señor, quitándoles el aspecto negativo que generalmente le damos, realmente podremos comprender que El nos sorprende incluso más abundantemente de lo que nosotros esperamos.
Un no a tiempo, puede evitar muchas malas decisiones, ahorrarnos años de angustias, si Dios cierra un camino, puedes estar seguro que abrirá uno mejor aún donde no hay nada. Confía en El y pronto habrá un sí mucho más grande para tu vida.

Daniel Zangaro

sábado, 26 de diciembre de 2015

La disciplina del Señor

“y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo”. Hebreos 12: 5-6
La disciplina no es algo que nos agrade, es mas nunca nos imaginamos que Dios nos va a disciplinar en las formas en que lo hace, pero teniendo en cuenta que aun nos faltan tantas cosas por corregir, podemos estar seguros que recibiremos los azotes del Señor.
Yo se que al igual que yo, usted se ha encontrado en muchas oportunidades orando a Dios para que le cambia, para que transforme su vida y haga de usted la persona que El desea. Dios escucha nuestra oraciones y mas cuando esas oraciones están buscando su perfecta voluntad, El sabe que áreas de nuestra vida deben se pulidas y que aspectos de nuestra personalidad necesitan corrección, así que no se hace esperar y de una vez da inicio a su transformación.
Pero la corrección no es fácil, la corrección viene con llanto, dolor y en muchos casos aun vergüenza. Pero sin disciplina no llegaríamos a ser lo que Dios que desea, sin disciplina sencillamente no hay aprendizaje.
Sin embargo lo mas crucial de la disciplina, aparte de quien nos corrige y la forma en que lo hace, es la actitud con que la recibimos, cualquier padre puede confirmar que el hijo a quien se le corrige y toma una actitud grosera o altanera, en vano fue la corrección. Dios va a corregirnos y de seguro nos va a dolor, pero la forma en que tomemos esa disciplina va a definir si la corrección tomo su efecto en nosotros o si al contrario el problema se hizo aun mayor.
Cuando Dios venga con su disciplina, no te molestes, no grites, no renuncies y dejes todo tirado, de ser asi, su disciplina no cumplió su propósito. Cuando llegue la hora de sentir el azote que aunque doloroso es con amor, respira, espera, ora y agradece a Dios que es en su gran misericordia que el Dios del universo se acuerda de seres tan pequeños y se preocupa por ellos.
Señor y Dios, ayúdanos a identificar tu disciplina para aceptarla con humildad y sencillez de corazón, a entender que solo aquellos que se dejan corregir son útiles en tus manos y que nuestra actitud es clave en este proceso.

Dilean Cañas

viernes, 25 de diciembre de 2015

Filipenses 1:6

Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva. Filipenses 1:6
Una joven, ya de regreso a su casa, le contaba a su mamá el mal día había tenido:no le fue bien en su examen dematemáticas, su novio decidió terminar con ella y para colmos de males, su mejor amiga se fue de viaje aotra ciudad.
En ese momento lo único que hizo su mamá fue abrazarla y llevarlaa la cocina, porque sabía qué de esa manera podía dibujar en su rostro al menos una sonrisa. Ella pensó en prepararle un sabroso pastel.
Una vez separadoslos utensilios e ingredientes que usaría, los colocó en la mesa y le preguntó a su hija:-¿quieres un pedazo de pastel? - Claro Mamá!, sabes que me encanta el pastel. - Está bien, respondió la madre.
- ¿Quieres beber un poco de ese aceite que está en la cocina?. Asustada la hija respondió:-¿Cómo dices? Jamás!
-¿Y te gustaría comerun huevo crudo? - No, mamá.
- ¿O quizás quieras probar un poquito de harina de trigo o bicarbonato de sodio?
–No mamá, eso es horrible, me terminaría enfermando!
La madre respondió: -Es verdad, todas estas cosas están crudas, por lo tanto son feas si uno las come en forma separada, pero cuando las colocamos juntas, en su justa medida, ellas hacen un delicioso pastel!
Dios trabaja de forma similar, cuando Él permite que todas las cosas se den en un orden correcto, siempre será para hacer una obra perfecta en nuestra vida.
Si hoy has recibido una mala noticia que de pronto ha alterado tu diario vivir, por favor no te desesperes. No hay de qué preocuparse, Dios sólo tiene propósitos buenos para ti, nunca para mal, porque nuestro fin será bueno si permanecemos bajo la cobertura de Dios.
Las circunstancias de la vida son sólo eso, circunstancias que no son duraderas, pasan pero antes de que se vayan, buscan que aprendamos algo de ellas. Todo tiene un propósito, incluso los momentos más dolorosos, pues Dios los transforma en algo maravilloso.


Brisna Bustamante S.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Unidos a pesar de las diferencias

La convivencia con otras personas no siempre resulta fácil. Puede ser tu equipo de trabajo, tus compañeros de estudio y hasta incluso tu propia familia.
El carácter de la gente, sus experiencias previas, sus reacciones, su conocimiento o la falta de éste y muchas otras cosas, hacen que todos tengamos aspectos de nuestro carácter, que hacen complicada nuestra relación con los demás.
A veces, nos enfocamos tanto en nuestros defectos que olvidamos las cualidades que Dios nos ha dado. Y cuando pensamos que las cosas ya son insostenibles a veces optamos por la salida más fácil, la de auto-excluirnos o, en todo caso, la de hacer a un lado a esas personas que nos exasperan. Esto me recuerda una historia que transcurría en una carpintería. Cuentan que hubo una extraña asamblea, las herramientas se habían reunido para arreglar sus diferencias.
El martillo ejerció la presidencia, pero inmediatamente la asamblea le notificó que debía renunciar porque hacía demasiado ruido y todo el tiempo se la pasaba golpeando.
El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.
Al sentirse atacado, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.
Y la lija dijo, estoy de acuerdo, pero con la condición de que también expulsen al metro que siempre se la pasa midiendo a los demás según sus propios parámetros, como si fuera el único perfecto.
En ese momento entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo y valioso juego de ajedrez.
Al marcharse el carpintero, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo:
"Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero aún con ellos, el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de los buenos".
La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto.
Entonces y por primera vez, se sintieron un equipo capaz de trabajar juntos, orgullosos de sus fortalezas para producir y hacer cosas de calidad.
Dios, al igual que el carpintero, usa nuestras cualidades y nuestros talentos para seguir haciendo su obra, para cumplir el propósito que tiene con nuestras vidas. Él sabe de nuestros defectos pero mientras nos va transformando día a día, trabaja con lo mejor que tenemos.
Que cada uno de nosotros pueda aportar lo mejor que tenemos para cumplir el propósito que Dios tiene con nuestras vidas.
“Así como nuestro cuerpo tiene muchas partes y cada parte tiene una función específica, el cuerpo de Cristo también. Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros. Dios, en su gracia, nos ha dado dones diferentes para hacer bien determinadas cosas…” Romanos 12: 4-6 (NTV)


Ana María Frege Issa

miércoles, 23 de diciembre de 2015

La abundante gracia de Dios

TODO O NADA. Cuando Alejandro de Macedonia llegó a ser un poderoso rey, cierto día uno de sus antiguos profesores acudió a Él para pedirle ayuda, por que se hallaba viviendo en un tiempo de gran miseria.
Era tal su estado, que este pobre hombre se habría dado mas que satisfecho con una pequeña suma de dinero, que le hubiese servido para satisfacer sus necesidades mas urgentes.
Alejandro, luego de reflexionar acerca de cuál sería la mejor manera de ayudarlo, no le dio dinero, sino que decidió confiarle el gobierno de una ciudad, con todos los beneficios que podría sacar de ello, pero también con una serie de responsabilidades inherentes a su cargo.
El solicitante quedó muy asustado con esta idea y expresó que era demasiado, que no se sentía digno de ese privilegio y que ni siquiera le había pasado por su mente el deseo de ocupar un cargo de autoridad.
Pero Alejandro contestó: No se trata de lo que te conviene pedir, sino de saber qué es lo que yo
quiero hacer en mi calidad de rey, según mi rango y mi corazón.
Al igual que este humilde hombre, la mayoría de la gente se contentaría con que Dios le diera la salud, los alimentos, la ropa o una vivienda. Pero Él quiere darnos mucho más. La salvación eterna, un lugar en su paraíso, el perdón de nuestros pecados. Y no solo eso, sino que además somos declarados herederos de todas sus riquezas juntamente con Cristo, ¿piensan que es demasiado?. ¿Somos indignos?,
Es cierto, sería demasiado y seríamos indignos, pero Dios da de una manera digna de él “Para alabanza de la gloria de su gracia” Efesios 1:6. No lo merecemos, El nos da por gracia, mas abundantemente de lo que merecemos o incluso de lo que imaginamos.
Entrégale tu ser por completo a Jesús y recibe TODO lo que Él tiene para ti, jamás te dará algo a medias. Con Dios es Todo o Nada.
“Y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.” Efesios 3:19-21


Telma Céspedes